Pero antes, quería desearos un muy feliz año nuevo :)
Espero que disfrutéis mucho de este 2015 y que podáis cumplir todos vuestros propósitos.
Y, dicho esto, empiezo con la reseña.
Esta vez no he puesto el precio porque es un regalo de una amiga por mi cumpleaños, y me parece muy feo ponerme a investigar cuánto cuesta xD
Autor/a: Stephen Chbosky
Saga: Ninguna
Editorial: Alfaguara
Nº páginas: 257ARGUMENTO (de la contraportada)
Vivir al margen ofrece una perspectiva única. Pero siempre llega el momento de entrar en escena y ver el mundo desde dentro.
Las cartas que escribe Charlie son íntimas y únicas, desternillantes y devastadoras. Puede que no sepamos dónde vive, ni a quién escribe, pero, poco a poco, iremos conociendo su mundo a través de ellas: la vida en el instituto, las primeras citas, las cintas de varios, los dramas familiares y los nuevos amigos. Un mundo en el que solo es necesario dar con la canción perfecta mientras conduces para sentirte infinito.
ARGUMENTO (hecho por mí)
Que tu único amigo en el instituto sea tu profesor de literatura puede parecer un poco deprimente. Pero a Charlie le gusta la compañía de Bill (él mismo le ha pedido que lo llame así), que le da libros extra y se interesa por su vida. Cuando conoce a Sam y Patrick, su vida cambia para siempre. Es entonces cuando empieza a ir a fiestas, a bailar, a reír e incluso a fumar. Es entonces cuando entiende lo que es el amor. Es entonces cuando se siente, por primera vez, parte de algo.
El día a día en el instituto es mucho más fácil con buena compañía, y Charlie nos hará ver eso a través de las cartas que escribe. ¿A quién van dirigidas? No lo sabemos. Solo sabemos que el destinatario "escucha y comprende, y no intentó acostarse con aquella persona en esa fiesta aunque hubiera podido hacerlo".
Aceptamos el amor que creemos merecer.
OPINIÓN PERSONAL
Reconozco que me he quedado con la duda de cuáles son las ventajas de ser un marginado, porque lo cierto es que no hablan de ellas. El libro, más bien, nos presenta las ventajas de tener amigos.
En todo caso, es un libro precioso, lleno de frases y momentos para recordar.
No intentéis esto por vuestra cuenta xD
Charlie es un personaje distinto a todos los demás sobre los que he leído. Es tímido, callado y capaz de hacer cualquier cosa por complacer a los demás. Enseguida se ganó mi cariño. Es muy fácil empatizar con él, y de verdad que me gustaría tenerlo por amigo. Es simpático, cariñoso, generoso y, sobre todo, diferente.
Sin embargo, en algunos momentos llegó a desesperarme, porque parecía que no tenía personalidad, que no sabía imponerse. Imagino que no quería herir a nadie, pero había momentos en que debería haber dicho basta. Como por ejemplo (no voy a ponerlo en spoiler porque no creo que diga mucho sobre la historia en sí) cuando Patrick está triste y para desahogarse se pone a besarlo. Él no quería, pero aún así se deja besar (varias veces además, y durante varios días), porque piensa que así está siendo un buen amigo.
Me parece encantador que quiera complacer a todo el mundo, pero creo que debería decir que no de vez en cuando.
Sam y Patrick son unos personajes que también me encantaron. Sobre todo Patrick, pues tiene un gran sentido del humor y protagoniza escenas muy divertidas.
Gracias a ellos, Charlie sufre un importante cambio a lo largo de la novela. Ya no se encierra en sí mismo, sino que poco a poco va adaptándose, relacionándose más con la gente. La transformación de Charlie es algo positivo, pero hay algo que no me ha gustado. Hace nuevos amigos, habla más, va a fiestas, baila...Hasta ahí bien. Pero, ¿era necesario, para que dejara de ser un marginado, que se fumara siete paquetes de cigarrillos diarios? ¿Era necesario que fumara marihuana y bebiera alcohol? Yo creo que no.
Bueno, esta es mi vida. Y quiero que sepas que estoy al mismo tiempo contento y triste y que todavía intento descubrir cómo eso es posible.
La narración está bien, aunque creo que el autor hace un uso excesivo de las conjunciones. En vez de poner comas o puntos y empezar otra frase, emplea demasiado la "y". A pesar de todo, no voy a decir que esto sea un fallo, porque tenemos que entender que el autor de las cartas es un chico de quince años, y que no pretende escribir una petición de trabajo, sino expresar sus sentimientos, de la forma más sincera y sencilla posible.
He terminado Matar un ruiseñor. Se ha convertido en mi libro favorito del mundo, pero por otro lado, siempre pienso eso hasta que leo el siguiente libro.
Las situaciones por las que pasa Charlie no son especialmente trascendentes, pues el objetivo de la novela, a mi parecer, es centrarse en la evolución del personaje, no en las aventuras que pueda vivir. La parte más importante de la historia, sin embargo, es la relativa a su tía Helen y a los problemas que tiene desde que era pequeño. Si soy sincera, sigo sin entender bien qué es lo que le pasaba. Veía cosas, se encerraba en sí mismo, estaba triste, se culpaba de lo que había sucedido. Y luego hablaba de la época que había pasado en el hospital. Y ahí es cuando yo no entiendo si tiene esquizofrenia, depresión, impulsos suicidas, o qué.
Sería genial volver a tener un amigo. Lo preferiría incluso a salir con alguien.
Desde el principio de la novela, Charlie habla mucho de ella, de cómo era la única persona que verdaderamente lo comprendía, de cómo era una de sus personas favoritas del mundo. En ese momento, a mí también me caía muy bien, y sentía verdadera lástima. Pero más adelante, a medida que se iban descubriendo nuevas cosas, empezó a desagradarme. Pero de verdad. Llegó a caerme sumamente mal. Y quizá tenía sus motivos para hacer lo que hizo, quizá su pasado influyó, pero no me pareció nada bien.
Entonces mi madre se fue a la cocina para preparar el plato favorito de mi hermana, y mi hermana me miró. -Te odio. Lo dijo de forma distinta a como se lo había dicho a mi padre. A mí me lo decía en serio. Muy en serio. -Te quiero.-fue lo único que pude decir en respuesta.
Las cartas que escribe Charlie hacen que nos sintamos parte de su vida. Son una forma bastante original de contarnos una historia. Me he quedado con la intriga de quién es el destinatario, pero supongo que podría ser algún chico al que no conocemos. De hecho, eso es lo que insinúa al final. Aunque me gustaría saber si se esconde alguna otra idea detrás de eso. "Me han dicho que escuchas y comprendes". No sé, algo aún más profundo. Que el "querido amigo" no sea una persona al azar, o incluso, que no sea una persona. ¿Son unas ideas demasiado raras? Me encantaría saber lo que opináis vosotros.
En cualquier caso, Patrick empezó a conducir verdaderamente rápido, y justo antes de que llegáramos al túnel, Sam se levantó, y el viento convirtió su vestido en un océano de olas. Cuando entramos en el túnel, todo el sonido desapareció en el vacío, y lo sustituyó una canción en el radiocasete. Una canción preciosa llamada Landslide. Cuando salimos del túnel, Sam soltó un grito de pura diversión y allí estaba: el centro de la ciudad. Luces sobre los edificios y todo lo que hace que te asombres. Sam se sentó y empezó a reír. Patrick empezó a reír. Yo empecé a reír. Y, en ese momento, juro que éramos infinitos.
En definitiva, me ha gustado mucho esta novela, y como además es corta, no he tardado demasiado tiempo en leerla. Lo único que he echado de menos ha sido que estuviera dividida en capítulos, porque a mí me gusta, cuando me veo obligada a dejar de leer, quedarme en el final de un capítulo, en un punto, para que cuando vuelva pueda empezar uno nuevo, y no tener que seguir con una frase que dejé inacabada. No sé si me explico. Me da la sensación de que ha quedado un tanto confuso. En este libro no ha podido ser así, porque hay una carta detrás de otra, pero esto desde luego no afecta a mi opinión general de la novela.
Y pensé en cuánta gente ha amado esas canciones. Y cuánta gente lo ha pasado muy mal por culpa de esas canciones. Y cuánta gente lo ha pasado muy bien con ellas. Y cuánto significan de verdad esas canciones.















